Aurora Montalvo Llegamos al hermoso hotel, eran enorme e imponente. Mientras trabajaba para el dos ejecutivos normalmente hacía reservaciones a este tipo de lugares pero jamás me había hospedado en un hotel tan lujoso como este porque era demasiado caro incluso para mí que ganaba bastante bien. — Tengo un obsequio para ti — me dijo mientras nos bajábamos a la camioneta que nos había traído. — ¿Un obsequio?— Pregunté — yo no tengo ningún obsequio para ti — le dije algo apenada — Tú eres mi obsequio Aurora, tú eres todo lo que yo necesito así que créeme que no necesito ningún obsequio de tu parte— Me dijo con tanto cariño con tanto amor que mi corazón se aceleró un poco, me acerqué a él y besé sus labios— este es tu obsequio — me dijo pero tenía las manos vacías así que no entendí

