Alexander Montenegro Una vez que acomodé mi corbata y me aseguré de haberme presentable salí de mi habitación y caminé hacia la habitación de Axel, la habitación estaba vacía así que caminé hace la habitación de Aura, bien estaba vacía creo que ambos estaban despiertos muy temprano para ser domingo, Camine hacia las escaleras y la bajé, camine hacia el comedor y los encontré ahí me senté junto a ellos ambos estaban en completo silencio mirándose uno al otro, fruncía el ceño confundido normalmente están hablando como un par de loros pero hoy están demasiado callados quizás es porque no han visto a Aurora — Buenos días— fui yo quien saludo de primero — Buenos días padre— contestaron ambos en unísono bastante serios ¿Qué es lo que estaba sucediendo? — ¿Sucede algo?— Pregunté — cump

