Alexander Montenegro — ¿Estás bien papá?— preguntó Axel sacándome de mis recuerdos Asentí con una pequeña sonrisa en mi rostro. Mis hijos habían crecido demasiado, quería confiar en que la crianza que les había dado era muy buena, quería confiar que ellos entenderían pero después de todo lo dejaban de ser unos niños. — Papá y yo tenemos que hablar algo muy importante con ustedes — Les dijo Aurora tomando el valor. Era irónico como era fácil para mí enfrentarme a personas peligrosas, como con el tiempo había dejado de tener miedo a personas que podían hacerme daño, cómo había aprendido a disparar y a defenderme de los demás estaba más que listo para matar si era necesario sin embargo cada vez que me tocaba tener una conversación importante con los mellizos tenía pánico de arruinarlo.

