Capítulo 40

4469 Palabras

A la mañana siguiente, me levanta el grito de Darren —¡Maldito perro del infierno! Acaba de ponerme sus bolas en mi cara. Otto está sentado en la puerta de la habitación luciendo todo inocente. —Aún no tiene sus bolitas bien formadas, no seas exagerado. —¿Qué no sea exagerado? —brama, completamente indignado—. Mataré a ese animal. —Ven cariño, ven con mami —digo. Otto corre hasta mi cama y se recuesta en mis brazos. —Ah no, no dejaré que te acurruques con él. —Solo están celosos. Deben amarse… por mí —Hago pucheros. —No estoy celoso de un perro —Sí lo estás. —No. —Sí, pues es Otto quien se come las donas. —Lo sabía. Sabía que se las estabas dando a él. ¡Es un perro! —gruñe. Rio, me encanta sacarlo de sus casillas. —Es mi bebé. —Me encojo de hombros. —Arrrgg es un jodido perro

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR