Capitulo 42

1209 Palabras

Comienza otro día, esta vez no hay camisas que planchar, no hay comentarios despectivos ni quejas, Roger no llegó a casa anoche. Mi ánimo es ligero y siento que va a ser un buen día, sin la presencia de mi esposo en casa puedo desayunar en santa paz y armonía con mi hijo, mi precioso pedacito de sol que alegra mis tristes días. Dejo al pequeño en su escuela y automáticamente sigo hasta mi pastelería, hoy parece estar todo bajo control, el horno trabaja bien y logramos entregar los encargos pendientes a tiempo. Es casi mediodía, siento una pequeña nostalgia por ese viejo habito de sentarme en la ventana de mi oficina, esa por donde puedo ver a mis clientes entrar a mi negocio y disfrutar de sus postres y meriendas mientras yo imagino vidas inexistentes para ellos, quiero hacerlo, no le ha

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR