Nada me haría enojar con Katy, la quería tanto como la quiero ahora a pesar de que nos hemos alejado, ni Roger ni nadie pudo quebrantar el cariño que siento por ella y que ella siente por mí. Comenzando el último año de mi carrera, Roger y yo habíamos iniciado los planes para la boda, eso me hacía mucha ilusión, los problemas y las inseguridades habían pasado a un segundo plano dejando espacio para los proyectos que por fin se consolidarían, mi madre ya planeaba la fiesta de compromiso que se celebraría en un mes como un gran acontecimiento. El día en que les dijimos a mis padres que ya planeábamos hacer oficial el noviazgo para luego escoger la fecha para la boda fue como si hubieran adelantado la navidad, en un santiamén ya todo estaba organizado, invitados, decoración, cena y demás, yo

