Al darme la vuelta vi que era el hermano de Dew. —No te hagas la difícil conmigo—dijo el —Sueltame idiota—dije frustrada Intente empujarlo y de cualquier manera alejarme de el, le di una patada en sus partes íntimas y salí corriendo, el corazón me iba a mil me sentía fatal. Entre al salón donde estaban los padres y Dew sentados. —Cariño podemos irnos a casa es que me encuentro algo mareada, sabes aún me duele la cabeza y me da vueltas por la anestesia de ayer—Le dije —Ya en un rato nos vamos amor, solo unos minutos—Dijo el agarrándome de la mano, el sintió como temblaban las manos, las tenía heladas, al momento de sentirlo se levantó poniendo una de sus manos sobre mi cintura. —¿Ya os vais? Es muy temprano, porque no os quedáis a dormir, mañana por la mañana os podréis ir, ya s

