Casi anocheciendo, fue que por fin Aura y Cedrick regresaron a la casa de la cobriza. Habían pasado el día vagando, desayunaron en un restaurante, pasearon por los nevados jardines de las grandes plazas e incluso fueron al cine; de regreso a la ciudad de New Jersey, se detuvieron en la siempre abierta feria de la ciudad, pasaron un día completo como novios, entre los juegos y por los ríos que se unirían paulatinamente al mar en esa ciudad portuaria, hecho que lograría remover mucha de la inseguridad que en la mañana quiso arraigarse en el interior de la cobriza al dudar de Cedrick. Una vez que Aura abrió la puerta, un sentimiento de culpabilidad la invadió, al ser consciente que la misma estaba sin seguro…ella había salido corriendo de ahí la noche anterior y había dejado a Step

