—¿Te has imaginado lo que sintió cuando perdió todo y se vio sólo a los doce años? – volvió a hablar la mujer al verla dudar. —Ah… - mencionó Aura y sus ojos se aguaron… Asintió… sí, se lo había imaginado muchas veces. —Seguro te preguntarás por qué no volví— volvió a mencionar y Aura desvió la vista incómoda -… Por cobardía. No merecía a mi hijo— dijo y sonrió con ironía -… creí que estaría mejor con mi hermana y su familia, después sólo cuando él lo creyó conveniente. —Pero él… -Perder. Fui una estúpida— interrumpió al creer saber lo que diría -. Eso ya no lo puedo cambiar… pero al menos espero hacer algo por él y por ti. Aura la vio a la cara, sus castaños ojos todavía estaban aguados. —Si no lo amas, díselo— suplicó fríamente la mujer al forzarse a controlar sus

