─Sí…lo conocí en un foro para personas con fobias, podría recomendártelo, he aprendido que entre todos nos podemos ayudar…así lo ha hecho mi amigo, aunque es un poco reservado, y solo le envío poemas tontos y aleatorios ─menciono, su semblante se sorprende de alguna manera por mis palabras. Arruga su entrecejo, aclarando su garganta. ─¿Cómo se llama? ─Inquiere, muy interesado. ─No sé…su nombre ─respondo, apenada─. Pero, él tampoco sabe el mío, quedamos solo llamarnos por nuestros usuarios, así nos sentimos más cómodos…aunque, quisiera conocerle en persona ─agrego, de manera apresurada, esbozando una sonrisa. Él tose, al ahogarse un poco con el té. Me preocupo por su reacción «¿Acaso dije algo mal?» me pregunto. Bestia se levanta, tomando una bocanada de aire. ─¿Estás…bien? ─Pregunt

