- Buenos días Señora De la Vega —Sophie se sintió extraña al escuchar su nuevo apellido— El señor Urbina ha llegado —Hundió sus cejas confundida. A pesar de tener varios meses encargándose de su empresa, aún no se acostumbraba a lidiar con los asuntos de la misma. - Paula —Habló Sophie sin dejar de escribir— Recuérdeme quién es el señor Urbina. —Su secretaria la miró y elevó una ceja. - El señor Urbina, es un posible inversionista —Miró su libreta y de nuevo miró a Sophie— Se supone que fue el mejor amigo de su padre —Sophie levantó la cabeza rápidamente. - Dile que por favor espere —Agarró su móvil— Estoy al teléfono por un asunto urgente —La chica dio media vuelta y salió de la oficina. Sophie marcó el número de su madre. Antes de lidiar con un “viejo amigo” de su padre, debía sab

