Vamos en el jeep de Aidan, insistió como loco en llevarme a casa, y cuando se le mete una idea es imposible sacarlo de ahí. El silencio es demasiado pero no del incomodo, es un silencio relajante, la musica esta suave pero también estresante. -Porfavor no te vallas.-Dijo Aidan parando el auto frente a mi casa. -Ya es una decisión tomada, y no cambiaré de decisión.-Me baje rápidamente, por desgracia las llaves de la casa las tiene Arlena, entre por el patio pero Aidan me sigue. -Ya me acompañastes a la casa, ahora andate porfavor. -No, y ahora que estamos solos puedo hacer esto.-Se acerco a mi para besarme una y otravez, me tomo en brazos siguiendo el beso, intentamos entrar a la casa pero las puertas traceras están cerradas, lo único que nos queda es la casita del árbol. Estamos recos

