Manuel Después de entregar a los chicos a sus padres, las novicias, Gabi y yo agarramos nuestras cosas y fuimos directamente a la parroquia, estábamos agotados. Por ser el último día de campamento, nos levantamos bastante más temprano para hacer las últimas actividades con los chicos. En la parroquia nos recibió el Padre que habían mandado de San Cayetano para que me reemplazara durante la semana. Lo saludamos y fuimos directamente a nuestras habitaciones. Noté a Gabi un poco serio durante todo el camino de vuelta, parecía que algo le molestaba. Me pregunté si era por lo que pensaba hacer, ni él ni Facundo me dijeron qué iban a hacer al final. Podía suponer que seguía decidiendo. Apenas me acosté para descansar un poco, recibí un mensaje, agarré mi celular y lo miré, era un mensaje de Gab

