50

1424 Palabras

Gabriel Por fortuna para Manuel y para mí, una semana antes de tener que ir al campamento, Santiago volvió al seminario. Durante casi un mes, me dediqué a evitarlo, aunque no me disgustaban las escenitas de celos de Manu; no me gustaba verlo así, pero debía admitir que se veía tierno cada vez que lo estaba, sin contar su manera de quitarse los celos. Facu no dejaba de molestarme por eso. Como ahora, que no dejaba de burlarse de mí mientras preparaba mi bolso, no paraba de recordarme que dormiríamos en la misma habitación, aunque no mencionaba el nombre de mi novio, decirlo en mi casa era una sentencia de muerte, sobre todo con mi mamá entrando y saliendo de mi habitación todo el tiempo con la excusa de traerme cosas. Sabía que nos vigilaba, que no quería ningún pecado más en esta casa, si

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR