El alma vuelve a mi cuerpo, estoy llorando de pensar que ya falta poco para volver a casa, no sabia cuan feliz me pondría al saber que vinieron por nosotros, Bernardo cumplió su promesa, un pequeño bote viene hacia la isla, imagino que tendrán que llevarnos primero a unos y luego a los otros porque se ve un poco pequeño; noto algo que me parece fuera de lugar, es extraño ver que las personas del bote vienen con un uniforme militar antiguo y armados con armas que parecen fusiles y metrallas, no sabia que los rescatistas podían llevar este tipo de armamento... espera un momento, estos no son personas de la guardia civil, veo las chicas correr hacia donde viene el bote; noto que son 4 hombres de mal aspecto, de pronto mi cabeza hace clic, pero es tarde cuando reacciono. — ¡CORRAN! — Grito

