22 - Miradas

1473 Palabras

La cafelea me estaba matando. Sentía que se me iba a reventar la cabeza. Me tomé un analgésico; sin embargo, aun seguía con ese dolor palpitante, sobretodo en las sienes. De paso, no podía tranquilizar mis pensamientos, ese tonto francés me deja confundida con sus comportamientos. Estaba sentada debajo del Ginkgo, mirando las hojitas en el suelo, perdida en la observación mientras mi cerebro se encargaba de torturarme haciendo flashback... En el momento que quedamos en el salón, solos, donde descaradamente me pregunta que ¿qué me pasa? Si aquí el único desubicado es él. —No entiendo por qué me preguntas eso. —Repuso con evidente confusión, la cual no entendí. —En toda la clase trataste mal a Antonio, y luego a mí. Disculpe, trató —corregí, ya que aquí es solo mi profesor y debo m

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR