No se cuanto tiempo llevamos volando, no se a donde voy, Eladio no me ha querido decir, dice que es una sorpresa pero que siempre quiso traer a mi madre a este lugar, las azafatas me han atendido muy bien, claro supongo que se están llevando muy bien dinero, lo que quiero ahora es hablar con una de ellas para que me consigan un teléfono, tengo que hablar con Hank, decirle donde estoy y así poder escapar del loco de mi padre. No he dormido mucho, estoy demasiado cansada, no quiero dormir para no recordar los últimos acontecimientos traumantes en mi vida, no quiero darle a Eladio ni a Beth el privilegio de verme llorar. —Señorita Valentina ¿esta usted bien? — me pregunta una de las chicas azafatas —la verdad es que no, ¿Cuál es tu nombre? — le doy una sonrisa amable —Constanza, pero todos aq

