Llegamos a la pequeña capilla, la cual estaba ubicada cerca del hospital en el que trabaja Alex, íbamos con las manos entrelazadas, algo que me da paz y tranquilidad, al entrar vi al lugar veo que el pasillo que da hacia el altar estaba decorado con unas flores blancas preciosas colgadas en los extremos de las largas bancas de madera —Alex, esto es precioso— miro las flores de cerca y noto que son parecidas a unas que tenía ella en casa —¿Cómo las conseguiste?— le pregunto tomando una con la mano que tengo desocupada—bueno a decir verdad, no fue fácil conseguirlas, tu abuela tenía varias flores extrañas en casa pero pero un amigo me ayudó a encontrarlas, es bueno tener contactos— yo le doy una sonrisa mientras seguimos caminando, cuando vamos llegando casi al altar para poder sentarnos e

