Cuando comenzó a amanecer, el sol nos daba directamente en la cara, intenté abrir los ojos pero la intensa luz me lo impedía —¿Qué año es?— me frotaba los ojos para poder ver más claramente —sigue siendo el mismo de ayer, sal del auto, estírate un poco y ayúdame, ya nos vamos— Mike ya se encontraba afuera del auto, tenía las maletas con el dinero en el suelo del desierto y se preparaba para comenzar a caminar —¿sabes para donde vamos?— asintió con la cabeza, acomodándose nuevamente el sombrero pescador que llevaba desde ayer —solo seguimos derecho por ese camino, esperemos que pronto encontremos señal para avisarle a alguien que venga por nosotros— miré hacia el horizonte, estábamos en medio de la nada, jamás llegaremos a casa, mamá debe estar preocupada —¿Qué día es hoy?— pregunte bosteza

