No podía creer lo que había escuchado ¿Alex me amaba? ¿desde cuando? ¿Por qué nunca me dijo nada? —¿Estas bien?— me pregunta Javier acomodándose a mi lado —si, es solo que lo de Alex me tomó por sorpresa— bajo la mirada y el voltea a verme —¿sientes lo mismo?— niego con la cabeza —no, para nada, tu lo escuchaste, siempre has sido tu— lo volteo a ver y le sonrío, el me da un beso en la frente —¿vamos a casa?— asiento con la cabeza, nos ponemos de pie y comenzamos a caminar, tomados de la mano y muy románicos, no podía dejar de pensar en lo que Alex me había dicho, pero era claro que yo ya no tenía los mismos sentimientos hacia él como los que antes, ¿o si?. Javier y yo fuimos jugando todo el camino de vuelta a casa, hacía un poco de frio, me prestó su saco y yo le agradecí por eso con un

