—De saber que despertaría así, hubiera pedido el medicamento desde antes— ambos reímos, volteo a ver a los chicos, los cuales acaban de perder una apuesta, Alex tiene la cara roja y las manos las tiene completamente cerradas, los nudillos están blancos por tanto que los ha apretado —gane— les digo con una amplia sonrisa —¿de que me perdí? — nos mira Javier un poco confundido —aposté con estos señores— los apunto —a que podría identificar cual de los dos eras tú, ellos me dijeron que besara a uno para despertarte como a Blancanieves— Javier se ríe, ¿Por qué les parece tan gracioso? —espera ¿Cuál de los dos? — me dice confundido, le señalo la escultura perfectamente bien realizada de él y pega un brinco —dios mío, es igual a mi… ¿co…como.. cómo es posible? — lo mira más de cerca, lo toca y

