—Cuatro de los mejores cazadores furtivos se adentraban en las espesas montañas cizañadas, buscando un trofeo, al legendario Pie grande, sin saber que sería su última excursión. —Espera, viejo Richard, te estás saltando pedazos, o ¿cambiaste de historia? —No es que te quería mostrar un contexto. Es que la Madre-monte coordino un ataque que los guerreros intentaron controlar, provocando muchos muertos y desgaste, de lado a lado. El gran maestro se vio obligado a aplazar su viaje a Las Capas, tanto que se vio obligado a enviar a todo el personal a misiones y a acelerar el proceso de extracción del metal sagrado, empezando a fabricar armas, reactivando los altos hornos y la forja. Él respiraba hondo el olor del metal fundido que le traía viejos recuerdos de cuando fabricaban armamento en gr

