—Te quiero pedir que terminemos, esta relación no va a ningún lado; quiero un hombre de verdad que me dé el amor que yo tanto necesito, no un niño que emprenda la huida cada vez que quiero un beso. —Angie, no sé qué decirte, como quieras, lo que tú quieras. —Ese es el problema. Luis, lo que yo quiero parece que dista de tus deseos; si no fuera porque he visto como miras a Luisa, pensaría que no eres heterosexual. —No es eso, tú me gustas y a qué hombre no le gustarías, lo que pasa es que… —¿Qué?, no me mientas, dime la verdad, que todo lo nuestro fue por los tragos del narco, que siempre has estado enamorada de esa mosquita muerta de Luisa. —Eso sería como decir que tú no olvidas a Jon y que si este volviera del otro mundo, volvería con él sin dudarlo. —Eso es muy diferente. Luis, no

