Tal vez debería haberle dicho que se lavara las manos... pero estaba un poco distraído antes de que se fueran. Negué con la cabeza al recordarlo. ¡Esto es una locura! ¡Esto es una locura! Necesito pensar en otra cosa... en alguien más. Salí de la sala de entretenimiento y volví a mi dormitorio para encontrar a Jason cortando troncos... decepcionantemente. Pude sacar a Jason de su sueño a mi manera habitual, dándole a su región privada una agradable lamida y besos. No tardó mucho en despertar a Jason gracias a mis palabras y nos divertimos como siempre. Jason me complació... bastante. Jason se despertó con una mamada que le rompió el sueño y procedió a golpear mi coño empapado. Aunque admito que Jason es un compañero fantástico tanto dentro como fuera de la cama, tiene sus defectos,

