Dominic . . . —Si, pero creo que es porque no te arrepientes del daño que has causado —dije mirándolo con frialdad. —¿Daño? Solo fueron un par de años Dominic, yo sabía que esto no dudaría toda la vida, tu madre es la que quería manipularte para siempre… —¡Pero contuve ayuda! —recrimine. —Si, lo acepto. Tu madre y yo disfrutamos de lo que mi padre me estaba negando, yo soy su hijo, sangre de su sangre y el prefirió dejártelo todo. Tu tienes razón, no me arrepiento disfrute del dinero tanto como pude, sigues vivo y Emily vive, tu hijo también ya tienes mucho ganado con eso —solté una risa amarga al escucharlo. —Si, estoy feliz de que ellos estén bien, pero nos alejaron durante años, pero lo importante es que ahora ni tu, ni mi madre podrán alejarme de ellos y si crees que te ay

