Dominic . . . Al siguiente día me levante muy temprano, las imágenes de Emily seguían en mi mente, no recordaba muy bien las cosas, no recuerdo la boda, no recuerdo cuando fuimos novios solo son imágenes y su voz llamándome, pero puedo ver con claridad qué es ella, es su voz, por eso se me hacía tan parecida, sonaba tan angelical como la de mis sueños. Tuve que volver a casa pues no quería que mis padres sospecharan algo, debo seguir actuando normal, tratándolos con cariño pero a la vez ser desinteresado con lo que en casa suceda. —Buen día —salude al entrar a casa y ver a mis padre en la sala. —¿Dónde estabas Dominic? —preguntó mi madre, su voz sonó fuerte pero en su rostro pude ver tranquilidad. —Salí a pasear un poco, ya saben que soy extraño en estas fechas, vengo un poco c

