Stefano Llego hasta el bar ya sin esperanzas de encontrar a mi gatita, cuando estoy por subir las escaleras y llegar a mi palco, una mano me detiene, me giro y me topo de frente con unos hermosos ojos azules ya conocidos. —¿Deseas que te haga compañía esta noche Stefano? —Ronronea cerca de mi oído, dejando un suave beso en mi cuello antes de apartarse. —Esta noche no Natasha. —Intento separarme de ella, pero se aferra un poco más a mi brazo, enterrando un poco sus uñas debido a mi negativa. —¿Te estás viendo con alguien más? —Me cuestiona sin conocer cuál es realmente su lugar. —Te recuerdo que tú y yo no tenemos una relación Natasha, ahora suéltame si sabes que es lo que te conviene. —Expreso furioso, como veo que no tiene intención de soltarme me zafo de su agarre y subo ignorand

