Tomó mi celular y marco el número de mi hermano quien me contesta después del segundo timbrazo. —¡Hola, cariño! ¿Cómo estás? ¿Cómo van las cosas en ese lugar? —¡Hola Maurizio! Todo va muy bien, los niños ya se han acostumbrado a los nuevos cambios y los veo realmente felices. —Expreso con alegría. —Me alegra saber eso, ¿Cuándo te mudarás conmigo? —Yo deseo esperar un tiempo y después nos mudaremos. —¿Se mudarán? ¿Quién más vendrá contigo? —Inquiere un tanto dudoso. —Mich y sus hermanitos, sabes que ellos son como mis otros hermanos. —Me explico en un susurro ya que no deseo hacerlo sentir mal ante mis palabras, si bien es cierto que Maurizio es mi hermano de sangre, tengo más tiempo de conocer a Mich y por ende le tengo más cariño—. Y Milena una chica que está por cumplir la mayor

