CAPÍTULO VEINTIUNO

1676 Palabras

CAPÍTULO VEINTIUNO Emelina sentía la presión de la búsqueda del Maestro de los Cuervos cerniéndose sobre ella a cada momento mientras viajaban. Sus cuervos llenaban los cielos, y ella bien poca cosa podía hacer que pararan de observar, pero al menos podía evitar que él sintiera inmediatamente a Violeta. Eso era cualquier cosa menos fácil. Violeta brillaba con el poder, literalmente brillaba con él cuando este aparecía ante los ojos del espíritu. Ella era como un agujero del tamaño de un bebé en el universo, que atravesado llevaba a algo más brillante que había debajo. Esconder eso de algo como el Maestro de los Cuervos requería un esfuerzo, y significaba que no se atrevía a descansar. —¿Te encuentras bien? —le preguntó Cora. —Estoy bien —mintió Emelina. Eso le valió una mirada que le

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR