Punto de vista Maximiliano Desperté de la siesta con Alois a mi lado. No me había percatado del momento en el que se unió a la siesta, pero agradecía tenerla a mi lado antes de partir por un tiempo indefinido. Estiré mi brazo para coger el móvil de la mesilla y mirar la hora. Aún teníamos una hora y media antes de tener que irme, pero aun así no nos daba tiempo a nada más que estar tumbados en la cama. Me levanté y me fui a pegar una ducha para ir aseado al hospital. Sabía que no sería necesario porque tendría mi propio baño allí, pero por gusto propio preferí hacerlo aquí. No sabía muy bien si estaba preparado al cien por ciento frente a todo lo que estaba por venir, ni si todo saldría bien al final. No podía siquiera tener la certeza de que mañana me despertaré, mucho menos me voy

