Lunes. Uno que no me toca trabajar, porque había trabajado el día anterior. Aun así estaba en compañía de Augustin. Corriendo como todas las mañanas. -¿Que harás hoy?.- me preguntó agitado. -No lo sé.- le conteste de igual manera. -Es tu oportunidad de pasar el día con tu amigo. -¿Con Tomas? Creo que lo llamaré. -Yo iré a comer con Edu hoy, y después iremos a la casa de su hermana. -Ah con la bruja.- le conteste. El rió y negó con la cabeza. -No está bien ponerle apodos a las personas y decirlos a su espalda. Dijo eso , pero no de mala manera, ni como queriendo imponer algo. Era como una enseñanza. Tenia razón, y yo también pensaba de esa manera, pero en ese momento no lo pensé. Nunca me gustó hablar a espaldas de otros, y aun asi lo estaba haciendo, solo por el simple hecho de

