-DOS MESES DESPUÉS- Estaba una pensativa Sandy en la mansión Russell, estaban en la terraza tomando un café, cuando soltó un suspiro y se quedó viendo hacia los rosales, casi no hablaba solo estaba exhorta en sus pensamientos. −¿Te pasa algo hija? Te noto triste y pensativa. –Dijo la señora Russell al ver a Sandy, muy triste. −Nada tía, no es nada –Hablo tratando de ocultar sus sentimientos. −Sabes que te quiero como una hija, puedes confiar en mí, anda dime ¿Qué te pasa? –pregunto acercándose para consolarla. Sandy solo derramó una lágrima en silencio. −No sé, es que no quiero abrumarla con mis problemas. - Vamos confía en mí, ¿Qué te pasa? –invitándola a sentarse junto a ella, en aquella terraza. - Es que Alonso, ha estado distante conmigo últimamente, no sé cómo explicárselo, me

