La tía Mary Carmen, estaba súper emocionada por él bebe, desde que le dieron la noticia, no hacía más que comprar estambre, para hacer la canastilla para él bebe, arrastraba a Sandy para que aprendiera a tejer. −Anda hija pon atención, esa puntada no es así, comienza de nuevo. –Con las agujas en su mano, indicando cómo tejer. −¡No! No, definitivamente yo no sirvo para esto, mejor compramos ropa. –Desenredando la puntada. −No es lo mismo, esto lo estamos haciendo con mucho amor. –Tejiendo como una experta. −Amor, si tengo, lo que no tengo es paciencia, como era un derecho, dos reveses o uno, dos reveses un derecho. –Tomando las agujas para hacer la puntada. En ese momento llegaba Alonso. −¿Cómo están las mujeres más importantes de mi vida? –pregunto con una sonrisa en sus labios. −Ay

