La nodriza no había ido con ellos a la reunión con los Ahn y los Jang y, para Gian eso estaba bien. Sabía que su apatía hacia Su Ji no tenía fundamentos, pero eso no hacía que le agradara y estuviera feliz de dejarla estar cerca de su hijo. Gian sabía que era normal que las familias tuvieran nodrizas, que se suponía que les ayudarían con todo el trabajo de cuidar a los niños, que muchos donceles y mujeres serían felices de tener uno o una y, como si tuviera que recordarlo, en ese día tuvo que ver a la nodriza de los Ahn cuidar del hijo de estos, incluso él recordaba que de niño tuvo una nodriza, pero seguía sin gustarle la idea de que alguien más cuidara de Do Jang, era como si cada vez que tenía que dejar a su hijo al cuidado de Su Ji, un sentimiento egoísta creciera rápidamente y no qu

