Joon Ho no soltó a Gian hasta que estuvieron dentro de su alcoba. El doncel solo pudo mirar como su esposo aseguraba la puerta con la llave, sin dejarle ninguna posibilidad de huir, a menos que derribara al soldado y tomara la llave o consiguiera súper fuerzas y lo rompiera la puerta para salir de ahí. —Mi madre ha echado al doncel que me satisfacía porque engaño a mi esposo —habló Joon Ho, su tono parecía culpar a Gian —ya que no debo engañar a mi esposo, ¿no crees que es justo que él cumpla con su deber como tal? Los pasos de Joon Ho fueron lentos, como un tigre cazando a su presa. El soldado estaba sintiendo cierto grado de satisfacción cuando Gian negó con la cabeza y con cada paso que él avanzó, lo vio retroceder, como si tuviera alguna posibilidad de huir a pesar de que estaban enc

