Huerta le cuenta sobre Mawil. —Mamaíta… no lo puede resistir… —Mijo, lo supe en cuanto te vi ese día, no te sientas mal, soy tu madre, no te juzgo, pero debes entregarla al Stracter. —No lo haré aún, ella puede brindarnos información valiosa… —Mijo, todo lo que tenemos que saber está aquí, en la tierra y en el mar. Lo que ocurra afuera no nos debe incumbir. —Ella dijo que el engendro va a destruir la tierra. —Pudo haberte mentido, al Stracter lo conozco mucho tiempo, si habría querido hacerlo, tuvo mil oportunidades para hacerlo. María se le acerca lo suficiente para sentir el halo que arrastra, está preocupada por él. —Mijo, no confíes en ella, se te meterá a la cabeza… Pero Huerta sabe que es tarde, Malwil se ha apoderado de él, y está convencido que le fuerza a hacer cosas qu

