El mes avanza y las facturas llega, el banco ya ha enviado la factura correspondiente del mes, pero María no tiene ese dinero. Su cartel solo ha traído a curiosos que quieren que les hable del incidente. Como el día anterior que con la excusa de que le lea el tarot un par de jovencitos que tenían un canal e Youtube comenzaron a grabar con sus celulares ocultos la casa por dentro. Le ofrecieron doscientos pesos por una entrevista, pero María no quería hablar de eso y se negó. —Hoy tampoco vendrá Mariannita…—suspira, mientras mueve la olla. Mira de reojo las facturas sobre la mesa. Está en problemas. Al menos Rufus le había ayudado a reponer todos los vidrios de la casa, en eso piensa cuando siente la presencia del diablillo. —Anda mijo, déjate ve…—su tono es materno, y siempre inspira co

