Capítulo 1

2000 Palabras
Estaba muy ansiosa esperando que mi vuelo rumbo a Seattle saliera pronto por qué hace menos de una hora recibí la llamada de mi madre sollozando con la trágica noticia de que mi abuelo Eliot acababa de fallecer,el único ser dentro de la gran familia Bennett que me trató con cariño aunque no era una de ellos,ya no estaba y no lo vería más. Por qué si...tal vez no era su nieta pero jamás sentí que no lo fuera,él fue de las primeras personas que me hizo sentir segura y querida cuando llegue a la casa con mi madre. Tenía solo cinco años cuando Mamá se casó con William Bennett y este pasó a convertirse en mi único padre por qué la figura que se supone que era mi padre un día desapareció de nuestras vidas sin mirar atrás,no recuerdo mucho de él y creo que está bien por qué la vida fue mucho mejor,mamá había encontrado el amor de su vida y yo una familia de verdad. Cuando llegue a la casa Bennett por primera vez estaba asustada,era muy grande más que el departamento donde vivíamos mamá y yo,con personas extrañas ayudando con el equipaje,limpiando y atendiendo nos en cada momento,fue entonces que Eliot mi nuevo abuelo me ayudó a sentirme en confianza. «Flashback« —No sientas miedo pequeña,estás a salvó aquí y yo seré tu abuelo de ahora en adelante y para siempre—me dijo cargando me en sus brazos. —Para siempre?—pregunte ilusionada y el me sonrió cariñosamente. —Tanto como tú lo desees... «Fin del Flashback« —Pasajeros con destino a Seattle favor de abordar por la puerta seis...—dijo fuerte una voz por las altavoces del aeropuerto devolviendo me a la realidad. Así que recobrando la conciencia seguí las instrucciones del altavoz,me levanté del asiento donde estaba esperando y con mi maleta en mano entre al avión. Dos horas después de aterrizar y subir a la camioneta de seguridad que mamá me envió al aeropuerto llegue a casa,la gran mansión Bennett donde viví los mejores momentos de mi infancia con mi abuelo antes de irme a estudiar a Vancouver. —Bienvenida a casa señorita Bennett —me dijo Pol el chófer de la familia sobre el espejo. —Gracias Pol—le sonrió es lindo volver. —Se le extraño mucho y lamento mucho lo del señor Eliot. —Yo también lo lamento—pronuncie bajando la mirada hacia mi teléfono dónde tenía la foto del abuelo conmigo y mi hermano Alek abrazados muy felices el día de mi cumpleaños. Enseguida sin decir me nada Pol sale del auto y me abre la puerta caballerosamente,triste guardo el teléfono en mi bolsa y bajo del auto con su ayuda. Todo era como lo recordaba,la gran fuente de agua,los hermosos arbustos de petunias y la entrada principal de la mansión con una B colgando sobre la puerta,con un enorme suspiro cierro la puerta del auto y camino hacia la casa mientras Pol sacaba mi equipaje. Irme a estudiar lejos de aquí me parecía ahora absurdo,me había perdido momentos con mi abuelo pero la razón principal fue por la abuela,ella menos que nadie me quería como a mi madre y luego estaba Alek (mi hermano) él al igual que el abuelo se opusieron de que me fuera en un principio pero Alek lo tomo mal tanto que perdimos la comunicación nulamente desde entonces. Con pasos cortos subi los escalones y llegue a la puerta,dudosa en si tocar o entrar Pol se me adelantó abriendo la para mí con una sonrisa. —Gracias—le agradecí entrando al interior y el silencio reinaba en cada rincón. —Sus padres están en el estudio arreglando lo de la ceremonia funeraria señorita—dice Pol cerrando la puerta por detrás. —Y Alek?—era extraño que no lo mencionara. —Con el abogado Jules. —Bien—asiento y sin decirle algo me encamine hacia el estudio,pasando por la sala donde había cuadros familiares donde mi querido abuelo figuraba,floreros en los rincones con flores frescas y la ausencia del personal que siempre estaba de un lado a otro haciendo su labor. Luego de cruzar por el pasillo del salón llegué al estudio de papá y el abuelo pero está vez sin dudarlo toque la puerta con dos duros golpes, enseguida unos pasos y la voz de mamá del otro lado se escucharon y la puerta se abrió por mi padre que me sonrío apenas me vio. —Hija has vuelto!—exclamó impresionado. —He vuelto a casa—pronuncie lanzando me a sus brazos—los había extrañado tanto. —Hija...me hace tan feliz que estés aquí—dijo la voz de mi mamá detrás de papá, rápidamente me separó y la miro parada enfrente del escritorio donde había un hombre mayor de barba gris con traje n***o y un portafolios en las manos mirando la escena confundido. —Mamá...—pronuncio con la voz casi marchita—El abuelo está... —Si—asiente con pesar—lo lamento mucho. —Señor Oliver gracias por haber venido—dijo papá aclarando se la garganta y llendo hacia el hombre. —No fué molestia señor Bennett,hoy en la tarde llegará el cofre fúnebre de su padre y de nuevo lamento mucho su perdida—declaro el hombre levantándose del asiento mientras le extendía una mano a papá y luego a mamá. —Gracias—agradeció mamá separándose del apretón de manos para venir hacia mi y abrazarme fuerte. —Te extrañé mucho mamá—dije sollozando lo que no pude en esa llamada. —Y yo a ti mi amor,eres mi rayito de luz. —Como fue que...?—me costaba pronunciarlo. —Paso?—termina mamá y asiento limpiando mis mejillas mojadas de lágrimas después de separarnos un poco. Mamá suspira triste y tomándome del brazo sutilmente nos alejamos de papá con el hombre que estaba mostrándole unos papeles hacia el librero. —Fue por un infarto,estaba en control desde hace tiempo con medicación pero...sólo sucedido,jamás nos dijo que se sentía mal sólo que estuviéramos preparados. —Cómo pudo pedir algo así?—Fue muy cruel. —Tu abuelo era alguien muy excéntrico cariño—me responde melancólica. —Si—sonrió levemente al recordarlo,solo a él se lo podía ocurrir pensar así en situaciones delicadas,era tan optimista hasta con él mismo que no le temía a lo que le pasara,siempre mirando hacia adelante. Cuando el señor Oliver se marcho papá y mamá subieron a preparar se,quería hablar con papá antes pues de los dos él era el que estaba más destrozado y triste aunque su figura reflejará fortaleza en sus ojos había dolor pero no se pudo debido a la llegada de Grace mi abuela pavoneando se melancólica así que hice exactamente lo que mis padres «subi a cambiar me« hui de su cercanía aunque ni siquiera me noto. Al poco tiempo de cambiar me la ropa casual por un vestido n***o de mangas y tacones sali de mi antigua habitación para ayudar a mamá con la ceremonia,el salón de la casa sería el lugar donde se llevaría el velorio antes de ir a sepultar el cuerpo de mi abuelo al cementerio. Ya casi estaba todo listo antes de que llegara el cuerpo del abuelo y la gente que lo estimaba,las sillas estaban acomodas en filas,las enormes coronas de flores rodeando el gran cuadro con la foto de Eliot Bennett cuando a mamá se le pasó poner uno de los grandes candeleros y me ofrecí a buscarlo por ella en el estudio. Todo estaba tranquilo hasta que sentí que no estaba sola en el estudio,apenas tomé el candelero del buró una voz gruesa casi irreconocible me pillo de imprevisto. —Creí que no tendrías el valor de venir como estos dos últimos años... —Alek?—exclame dudosa dandome la vuelta. —Hola Hermanita—dijo con una ironía que se me paso desapercibida al verlo parado detrás del escritorio. El Alek que recordaba había cambiado tanto,sus facciones adolescentes ahora eran más maduras,estaba más alto con un poco de músculos o eso podía apreciar en su traje n***o que se le veía bien,tenía un poco de barba que perfilaba bien con su fuerte mandíbula y su cabello castaño y rizado estaba peinado de una forma formal para nada alocado como lo lucia antes. Y podría jurar que sus ojos azules los vi más celestes que nunca como dos diamantes brillantes. —Te comió la lengua el gato?—exclamo devolviendo me la razón de nuevo. Con un leve parpadeo y aclaramiento de garganta le respondo. —No sabía que estabas aquí...—Dios porque estaba tan nerviosa? —Siempre eh estado aquí Mía. —Me refería a aquí—le digo mirando todo la habitación y luego a él que parecía molestó?,No podía distinguirlo bien. —Llegue hace poco,no espere que hubieras vuelto y nos veríamos en estás circunstancias. —En qué circunstancias sería entonces?—le pregunto ofendida de que pensará que no vendría al funeral de nuestro abuelo. —Tal vez en mi cumpleaños—exclamo sarcástico y de una forma cruda,echándome en cara ese día que decidí irme a estudiar a Vancouver. —No puedo creer que sigas molesto conmigo aún por ese día? —Y yo que estés aquí de hipócrita. —Hipócrita?!—grite expectante de que me llamará así—Sabes que al abuelo lo quería tanto como tú! —Si es cierto,por qué no volviste cuando terminaste de estudiar?!,Por que te olvidaste de la familia Mía?—me reprochó astutamente que me quedé sin palabras. No había manera que justificara esa decisión que tome de no volver después de mi graduación o de venir de visita para año nuevo o navidad,fuí demasiado egoísta que me había alejado por completo de la familia y eso lastimosamente incluyo al abuelo. —No tengo por qué seguir hablando contigo—dije tomando el candelero de nuevo en mis manos—y menos en este día tan difícil... —No quieres por qué no soportas la verdad,la culpa te mata de no haber estado aquí antes—dijo acercándose a mi y si de lejos se veía alto,de cerca lo era más pero no por eso iba a dejarme intimidar. —Eres un... —Mía hija!,lo encontraste?—me llamo mi madre apareciendo en el estudio con abrupto sin saber que estaba discutiendo con él. —Si Madre—asentí dejando de mirarlo. —Alek no sabía que estabas aqui?—dice mamá confundida. —Llegué hace poco con el abogado—le respondió metiendo las manos en los bolsillos de su pantalón con tranquilidad. —No creo que sea buena idea hablar de abogados ahora Alek—mamá arruga su entrecejo disgustada. —No lo haré hoy Joseline—nego Alek con fastidio,la advertencia había quedado clara. —Bien—asiente mamá dándose la vuelta hacia la salida—vamos Mia. —Ahora voy madre—le digo llendo tras ella pero la voz de Alek a mis espaldas me detuvo y sorprendió. —Recuerda despedir te y pedirle perdón al abuelo sobre su tumba,aunque creo que ya hiciste la primera cosa hace dos años. Las lágrimas que se me escaparon por sus crueles palabras después no se revirtieron de ninguna forma,ni siquiera cuando abandone el estudio de regreso con mamá. Alek tenia razón en mi conciencia tenía una gran culpa por no haber estado aquí,el abuelo se había ido y ya nada volvería a ser como antes y eso dolía mucho más. Durante la ceremonia muchas personas dijieron palabras lindas y emotivas sobre el abuelo,el sacerdote predicó oraciones por el descanso de su alma y finalmente papá hablo sobre su dolor pero yo no pude hacer lo cuando se me dió la palabra,sólo pude dejar una rosa sobre su ataud y besar sobre la ventanilla a mi abuelo, aunque estaba pálido se veía tranquilo y en paz.
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