Capitulo 54

1480 Palabras

Mía Belmont El espejo del tocador de mi oficina me devolvía una imagen que no reconocía. El maquillaje era una máscara pesada, una capa tras otra de corrector y base que intentaba, en vano, ocultar la violencia física de mi padre. Pero la marca roja, aunque mitigada, seguía allí, palpitando bajo los químicos, recordándome con cada latido que el mundo que conocía se había desmoronado. Mis manos temblaban mientras guardaba el labial. Me sentía vacía, como si Arthur Belmont no solo me hubiera golpeado la cara, sino que me hubiera arrancado el alma de un solo zarpazo. Necesitaba verlo. No por consuelo, aunque mi cuerpo lo gritara, sino por una necesidad brutal de honestidad. Las dudas sembradas por mi padre eran como espinas envenenadas que se enterraban más profundo con cada segundo de si

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR