Capitulo 37

1685 Palabras

​Mía Belmont ​Han pasado diez días. Diez días que se han sentido como una eternidad fragmentada, un desierto de silencio absoluto que he cruzado con la frente en alto y el corazón blindado. En la sede Belmont, todos se han acostumbrado a mi nueva faceta: la "Dama de Hierro". No llego tarde, no tomo descansos largos y mis órdenes son tan afiladas que nadie se atreve a cuestionarlas dos veces. He canalizado cada gramo de mi frustración, cada duda sobre Isabella y cada pizca de rabia hacia Aleksandr en el proyecto. ​Lo cierto es que ya no siento que me sigan. Aquella paranoia del supermercado parece haber sido una alucinación de mi mente agotada, o quizás el resultado de la tensión de estar con un hombre como él. Ahora, la calle se siente vacía, el edificio de mi padre se siente seguro y m

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR