Miré a Grayson confundida, pero con una certeza ciega de que esas palabras habían cambiado algo en mi psique, aquella declaración había provocado que mi corazón se acelerará de una forma inusual, incluso tuve que bajar la vista porque el peso de sus pupilas grises, profundas como el cielo alquitranado de una calma previa a una tormenta devastadora, era demasiado. No sabía que hacer al respecto, lo peor es que hace punto ni siquiera estaba segura de que mis sentimientos pudieran asemejarse en intensidad a los suyos, pero en definitiva había algo que no podía poner en tela de duda: Grayson Vallmonth estaba total y completamente desquiciado, solo un hombre volado del techo tendría el valor de decir unas palabras tan preciosas y devastadoras. Intenté darme la vuelta para escapar, pero el cap

