Parecía lo más sencillo, pasar simplemente por el pasillo y salir con dirección a Dager, parecía el plan mas simple y el mas mortal debido a las circunstancias, una gran tormenta de arena intento apagar las flamas de Keelan, era Tyrone junto con un guardia de viento. Algunas flechas bañadas en fuego salieron en todas las direcciones, eran las ultimas flechas que tenia Alexey, todas esquivadas por los guardias. - Ese consejero estúpido, parece que no aprende. – Dijo un guardia burlándose. - Espera. – respondió un segundo guardia. Las flechas si habían cumplido con su cometido, el blanco no habían sido los guardias, el blanco eran las cortinas por los que estaban rodeados, las ventanas para dejar entrar mas oxigeno y avivar la flama azul y atemorizante que no podían apagar. Algunos guar

