Los recuerdos de casi toda mi infancia vuelven, los días de mi cumpleaños, de las fiestas de la escuela, las Navidades... casi siempre sola, salvo por mi hermano alguna vez, y después la muerte de mis padres, mi hermano dejándome sola todas las noches para irse de fiesta y volver borracho por las mañanas y finalmente, cuando no volvió. Podía haberme dado miedo la violencia, por los golpes que me habían dado mi padre y mi hermano, y no lo hacía, me daba completamente igual la violencia, pero cuando pensaba en estar sola, me paralizaba, era mi estúpida debilidad además de que me hicieran daño, pero era mucho peor. -Liv-dice Jack, poniendo una mano en mi mejilla-¿estás bien? -S-sí... sobre esa pregunta... -Si no quieres responder… Cojo aire, se lo voy a decir, sé que no me juzgará, es más

