“Querida hija, te escribo esto porque no sé lo que el futuro me depara, y menos siendo agente del FBI, lo que me hace estar en peligro continuamente... La verdad es que te estoy escribiendo esta carta contigo a mi lado durmiendo, y no sé ni siquiera si jamás vas a encontrarla, o si la querrás leer, porque aunque no lo digas, sé que me odias, igual que a tu padre, y no te culpo por ello, jamás hemos estado a tu lado y ni siquiera dejamos que seas lo mismo que nosotros aunque a Sebastian le obligamos, pero eso es porque decidí que mi hija no pasaría por los sufrimientos de ver morir a compañeros y amigos, ni siquiera de estar en peligro por algo que no te afecta, y que probablemente jamás hará...pero tampoco podía dejar que perdieras completamente el contacto con el FBI, por eso tu padre y

