ANDRES Desde que Beltrán nos aviso de su hallazgo no pude dormir bien, tenía insomnio y la desesperación por verla me carcomia, horas y horas pensando en ella qué deje mi pasatiempo favorito por ella, solo me centraba en la cafetería y viendo mi celular por si tenia un mensaje o llamada pero nada, cada día de cada semana le preguntaba a Beltrán si tenia alguna noticia, su respuesta fue un retundo no. No podía quedarme más tiempo estando asi necesitaba tenerla para mi aunque sea para poder besarla sentir sus dulces labios, no podía evitar pasar mis dedos por mis labios imaginando qué los suyos rozaba los míos, hasta que mi mente divago por pensamientos impuros con solo eso me había puesto duro, era vergonzoso y excitante a la vez, mis necesidades me estaban matando, no queria llegar a mas

