Luzhin Después de pasar la noche en un hotel, viajamos al norte del lago Ulansu donde nos reunimos con mi contacto, recibimos el pequeño arsenal y fuimos transportados a las profundidades del desierto Gobi en China. Ahí nos dejaron un auto con comida, bebidas y nuestras maletas, después fuimos solo Nika, yo, este desierto y la horrible traición que nos invadía desde hacía días cuando empezamos la búsqueda de esos idiotas. Sin embargo, su mirada perdida y la lágrima que derramó mientras veía a la nada, desprendieron un punzante dolor que no sentía desde que enterré a mi padrastro. —Si quieres nos podemos ir a otro lugar —pronuncié cabizbajo mientras rozaba sus dedos con tiento, mas ella me sujetó como queriendo aferrarse a una esperanza. —¿Todavía será un parley o me asesinarás aquí? —P

