El mal humor se le pasó demasiado rápido, pero la incomodidad pronto llegó, porque los pies le estaban doliendo por el tiempo que se quedó parada, y estuvo caminando para llegar temprano al paradero y al menos un poco más temprano a casa. —Por fin llegué —celebró en voz baja. En cuanto ingresó a casa la alegría inmediata se manifestó en todo su rostro, al fin había conseguido lo que veía cien por ciento imposible. Sabía ahora lo que es ser responsable de algún modo, lo intentó ser en casa por mucho tiempo con algo pequeño pero lo único que consiguió es meterse en distintos problemas porque nunca terminaba de hacer algo que comenzaba, siempre había algo más que darle atención. Su mamá suele criticar mucha está acción suya, pero ella no sabe que más responder que siempre hay algo más que

