Adam salió de la casa de Rebeca y escucho como los chicos aun jugaban en la cancha, corrió hasta la cancha. - Ya, vámonos –dijo Adam Los chicos se despidieron y caminaron junto a Adam. - Muero de cansancio –dijo Evan - Deberían de hacer más ejercicio –dijo Adam –todos los días - No lo creo posible –dijo Ethan Solo les quedaban unos cuantos pasos, así que corrieron para llegar más rápido a la casa. Pudieron sentir el olor de la comida que hacia su madre y entraron. - ¡Dios! ¡Huele delicioso! –dijo Evan - ¡Gracias! –dijo Emily desde la cocina Evan, Ethan y Adam subieron rápido a sus habitaciones, se cambiaron y luego bajaron corriendo, y peleando por llegar primero a la cocina, al final los tres llegaron al mismo tiempo. - ¿Se divirtieron? –pregun

