- Te amo, te amo Emily -repitió burlón uno de los hombres - Mam*me, mam*me Emily -repitió otro riéndose - ¡CALLENSE IMB*CILES! –grito Zane - Aaaah ¿Con que esas tenemos? –dijo el hombre Zane se quedo callado. Recordó el agua y se le hizo agua la boca. - Denme agua...por favor -pidió Zane Los hombres se vieron. - No -sonrieron Zane bajo la cabeza. - Creo que podemos...usar otras cosas -dijo el hombre Zane hizo una mueca de dolor. - Hay...unos garrotes adentro de la casa -dijo el hombre - Iré por ellos -dijo otro - Sera genial -dijo otro a Zane en el oído Zane apretó la mandíbula. Los demás hombres volvieron con los palos. Zane cerró los ojos y lagrimas empezaron a caer de ellos. - Oh miren...pobrecito -dijo uno Los demás rieron. - Seguro quiere a su mam

