La comida fue una delicia. La compañía, aunque le costara decirlo, también, siempre pendiente de ella, hasta para cortarle el filete para que no tuviera que utilizar la mano herida. Después fueron a visitar el museo y Ex se sorprendió gratamente con lo que encontró allí. Los acompañó un guía que les explicó la historia de la vivienda, incluso de la comarca, y de las personas que vivían en esa mansión, los fundadores del pueblo. Los descendientes de esos grandes terratenientes habían dejado su hogar para que formara parte de la historia del municipio y, si bien iban de vez en cuando, sus negocios los mantenían apartados del lugar y éste se regía, como otros muchos, con un alcalde y las normas de obligado cumplimiento del país. En ese momento paseaban por un parque que se encontraba cerca,

